En la frontera del diseño, a la sombra del centro historico-comercial de Zaragoza, José Angel Soto, el chef de Hospederia de Sadaba, ha abierto un local que tiene todas las virtudes para convertirse en un lugar de referencia. Sin olvidar la modernidad que tanto ha marcado la cocina actual, Soto nos hace un guiño gastronomico, transformando este espacio en un homenaje al bar de toda la vida, al bareto donde encontramos a los amigos para compartir con ellos largas coversaciones.
La búsqueda de una estética clasica resulta muy divertida. En las paredes colgado un autentico museo. La carta, transformada en una bolsa de papel como de churreria, sirve, al margen de contenedor de los cubiertos, de referencia para no perder la posibilidad de disfrutar de uno platos, bocatas, polacos o de los madriles y cazuelas que son la base de la cocina y el divertimento de la gente de este país.
Evidentemente el tomate con huevas de atún, el pincho de cordero, las bravas, o la rusa con picos, como los platos ya citados, están puestos al día, según un nuevo diseño que, con todas las distancias, podría ser como el que ha llevado del mini clásico al nuevo y tan bien diseñado coche actual. Son tapas bien hechas y minis. Para disfrutar con los cinco sentidos. |